LOS DATOS DEL DÍA
viernes, 7 de diciembre de 2018
LA LUZ DE LA ESPERANZA

Hoy celebraremos la fiesta de la Inmaculada, la Virgen que esperó a su Hijo como Salvador de la humanidad. Hemos comenzado también el Adviento, tiempo de esperanza. Algo que parece que nos falta hoy. Queremos todo y ahora, y perdemos la calma. Miles de años esperaron al Mesías. Él nos trae la luz de al esperanza. Escuchemos esta sencilla historia:

Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.

La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.

Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:
‐ ¿Qué haces Guno, tu ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves.
Entonces, el ciego le responde:
‐ Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi... No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan servirse de ella.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Qué podemos aprender de esta historia en Adviento?

ORACIÓN

Señor Jesús, cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite. Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil... Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás. Si toda la gente encendiera una luz, el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad. Tenemos en nuestro corazón el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite iluminar en vez de oscurecer...

Está en nosotros saber usarla... Está en nosotros ser Luz y no permitir que los demás vivan en las tinieblas... Danos, Jesús, fuerzas para no desfallecer y para que nuestro corazón alumbre a nuestro alrededor intensamente.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES! ¡POR SIEMPRE!